MINERÍA Y CONTAMINACIÓN: MUERTE Y DESTRUCCIÓN

Cuando llegó Minera Yanacocha a Cajamarca, muchos tenían la esperanza de que se podía hacer una explotación minera sin afectación a nuestras aguas y la agricultura, respeto a las poblaciones locales y oportunidades de trabajo para los cajamarquinos.
Después de 18 años, debido al avance de la minería a nuestra Cajamarca vemos con bastante desilusión que ha sido convertida en la región de mayor conflictividad socio ambiental del Perú.
Como todos hoy sabemos, la minería está destruyendo nuestros ríos y lagunas, consumimos aguas por bombeo que están contaminadas para que luego las limpiemos a costa de nuestros bolsillos como se ha demostrado en el caso del convenio secreto entre Yanacocha y SEDACAJ. Con el paso del tiempo han llegado más mineras que amenazan con seguir destruyendo nuestras cabeceras de cuencas y el medio ambiente natural que ha sido conservado milenariamente por los pueblos a los que las empresas mineras, autoridades corruptas y medios de prensa vendidos tratan con desprecio y persiguen con leyes que dejaron los gobiernos de Fujimori, Toledo y García.
Ahora el que defiende el agua puede acabar muerto o encarcelado, mientras que el contaminador minero es apoyado -todavía- por los más altos niveles de gobierno.
La minería "moderna" destruye y contamina a nuestras aguas, por tanto no es sustentable. Por otro lado, la responsabilidad social que adopte el inversionista es otro deseo. Estas son declaraciones líricas sin valor y contenido real. Esta no depende de la buena voluntad del minero en ninguna parte del mundo democrático. Jamás se puede dejar solo a la empresa minera y que haga lo que se le viene en gana. Porque en el Perú no existe una verdadera fiscalización y monitoreo a las empresas mineras debido a los altos niveles de corrupción que existen en el seno del Estado peruano.
Como ya se ha constatado a lo largo de nuestra historia como departamento productor de minerales; la minería, por sus propias características, es una actividad de elevadísimo riesgo ambiental, aunque para los ojos del capitalismo salvaje y explotador no parezca, pero como dice ese dicho tan popular "que no hay peor ciego que el que no quiere ver"... si no recordemos lo que sucedió por los años 1993 - 2004 el derrame de químicos de explotación, presencia de materiales pesados en las aguas de abastecimiento de la planta de tratamiento El Milagro, muerte de truchas en el Rio Llaucano, en las pisigranjas del Ahijadero (Bambamarca), derrame de mercurio en las zonas comprendidas entre San Juan y Choropampa solo por citar algunos ejemplos de los muchos más conocidos, entre tanto otros que por temor a ser procesados no se han denunciado o porque tras ello está la mano negra y sobornadora de la Minera.
En la actualidad, la población cajamarquina estamos consumiendo agua contaminada por la actividad minera, eso se ha constatado en la última visita que se hiso al rio grande y cerro Quilish por los siete años de resistencia heroica de nuestro apu sagrado; las aguas que abastecen a la planta de tratamiento del Milagro, nacen en cuatro mangueras de los relaves minerales de Minera Yanacocha y ya no en las profundidades del río Grande como ingenuamente creen los pobladores cajamarquinos. Esto es sumamente grave señores.
En la actualidad, Cajamarca contra toda lógica ostenta honrosamente uno de los primeros lugares en pobreza, analfabetismo, delincuencia, esto, gracias por tener una de las mineras más grandes del mundo en cuanto se refiere a producción de oro. Si bien es que la minería trae desarrollo, y sin pecar de mezquinos pues hay que reconocerlo y saludar la iniciativa. Pero contra viento y marea hay que condenar y expresar nuestro más enérgico rechazo a la minería perversa que existe en Cajamarca y sus provincias, que no ha significado más que el deterioro ambiental, conflictos socioculturales, muerte y degeneración.
Como sostiene el doctor Pulgar Vidal, que pese a existir estudios de impacto ambiental, además de no prestar suficiente atención a las variables sociales, se han convertido en meros informes para obtener permisos, antes que verdaderos documentos de gestión ambiental y planificación de proyectos.
Cajamarca es y deberá seguir siendo principalmente ganadera, agrícola y turística. No deberemos permitir la destrucción de las lagunas del Alto Perú y las que quiere hacer Minas Conga en Celendín. Nunca deberemos permitir la explotación del Cerro Quilish.
Un salud espeso de trago amargo especial para todos ellos, tomando agua contaminada y comiendo truchas muertas
